viernes, 30 de enero de 2009

La injusticia de la obra

Ya lo he dicho un par de veces y lo vuelvo a repetir: la obra es un lugar sumamente complejo e interesante. Se la puede analizar desde muchos putos de vista, desde el constructivo-arquitectónico, hasta el social. Y es justamente en este último en el que me quiero detener.


El trabajo de los obreros de la construcción es duro, requiere mucho esfuerzo físico, y la paga no suele ser alta. En consecuencia, se trata de personas de origen humilde, que ponen su cupero para cumplir una tarea de la que otros escapan. En muchos casos se trata de inmigrantes que llegan a la Argentina en búsca de una mejor vida.

Hastá aquí, podríamos estar describiendo la situación de un sin fin de rubros. Sin embargo, lo que me llama poderosamente la atención, es el hecho de que estas perosnas están construyendo con sus propias manos un mundo al que posiblemente nunca puedan acceder. Y no se trata de realizar un servicio para una persona de mayor nivel adquisitivo, sino de estar parado en lo que en el futuro será su living, viendo con tus propios ojos las comodidades que brinda dicho inmueble, la increíble vista. El obrero es dueño y señor de cada uno de estos sectores, los construye con el sudor de su frente, hasta el día en que se termina el trabajo y, capitalismo mediante, queda excluído de allí para siempre.

Es muy probable que muchos no logren ver lo terrible de la situación o simplemente sientan que se trata de algo normal, de que "así son las cosas". A mí no deja de parecerme increíble.

5 comentarios:

  1. Te soy sincera, jamás lo había visto de esa forma.
    Es tener la realidad al frente y no darse cuenta, y con una excelente manera de hacernos evocarla y reflexionar.

    Es conmovedor.

    Qué tengas una buena semana.

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  2. bueno tampoco es algo tan nuevo ni dependiente del capitalismo
    quién construía las pirámides?

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  3. Totalmente de acuerdo. Aplicable a muchos otros campos productivos también.

    Pero como Lautaro dice, esto no es nada nuevo.

    De todos modos, excelente post, te seguís superando.

    Saludos.

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  4. Muy buen post.
    Hay muchas formas más de ver las desigualdades en la sociedad, pero el ejemplo que das es impactante y clarísimo.
    Y si bien no es nuevo, como dijo Lautaro, es preocupante que desde que se construyeron las pirámides hasta ahora las cosas no hayan cambiado tanto. Bien, ahora no hay esclavos (en algunos lugares lamentablemente todavía los hay), pero eso no ha cambiado que haya un pequeño grupo de privilegiados y otro desmedidamente mayor de desposeídos.
    Esto no se podrá cambiar en una generación, pero deberíamos tomar conciencia de estas cosas tan próximas y tan normalizadas.
    Un saludo.
    Ernest.

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  5. -Diana: gracias por los comentarios y me alegro de que haya servido para reflexionar y darnos cuenta un poco más de cómo es el mundo en que vivimos!

    -Lautaro: como bien dijo ernesto, es grave que la situación se repita tantos años más tarde. Será que el capitalismo es la nueva forma de esclavitud?

    -Carlos: sin dudas, el capitalismo influye en casi todos los campos: esta no es más que la aplicación del concepto de plusvalía al mundo de la construcción.

    -Ernesto: totalmente de acuerdo!

    Saludos para todos!

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