jueves, 26 de marzo de 2009

El vientre de la bestia


La primera vez que leí "Espacio basura" por Rem Koolhaas no lo entendí. Sería por el modo en que está redactado (el libro entero no tiene ni "un punto y aparte"), o porque estaba recién comenzando el primer año de la carrera y aún me faltaban comprender algunas cosas. Lo cierto es que le dí una segunda oportunidad hace no mucho tiempo, logrando por fin una interpretación exitosa.


Si bien su extensión es corta, todas sus oraciones apuntan en un mismo sentido: se intenta reconstruir, apelando a numerosas metáforas y descripciones, el concepto detrás del denominado "espacio basura".

Es difícil de describir en pocas palabras lo que al autor le lleva todo el texto, pero al menos yo pude interpretar que se trata de todos esos lugares que existen alejados del mundo natural, pura y exclusivamente porque podemos crearlos, la teconología nos lo permite. Hijos invenciones tales como el aire acondicionado, las escaleras mecánicas y las placas durlock. Conceptos como el de síntesis o abstracción no tienen lugar en estos espacios que aprovechan nuestra confusión con el fin último del consumo. Se trata de la expresión material del modelo capitalista. Su aspecto es agradable para el visitante que ignora que todo lo que está a la vista no es más que un gran parásito tan solo soportado por una estrcutra gangrenosa, que se cae a pedazos ante la falta absoluta de una idea que la respalde.

Con este concepto aún en mente es que me tocó internarme por trabajo en las entrañas de una nueva mostruosidad, una nueva meca del comercio, que se inaugurará en tan solo unos meses en nuestra Ciudad de Buenos Aires: un flamante shopping, ubicado en la intersección de la Av. General Paz y la autopista Panamericana. Solo puede tomar algunas fotos, intentado documentar mi experiencia. Si bien no son malas, les aseguro que nada se compara a visitar esos espacios no aptos para la vida, de atmósfera húmeda, en penumbras. Una experiencia que sin dudas cambia el modo de ver las cosas.

martes, 10 de marzo de 2009

Síntesis natural

Ya he expresado mi opinión con respecto a la relación del hombre con la naturaleza y a la síntesis como concepto. Ahora bien, es un modo interesante de vincular ambas ideas la que surge de la opinión expresada por Louis I. Kahn en "Forma y diseño", un compendio de textos del reconocido arquitecto.


El autor define a la forma como la serie de características que hacen a la escencia de un objeto. Por poner un ejemplo, una cuchara se compone de un mango y una pieza cóncava, más o menos profunda. De este modo, el diseño es la concresión de una forma, una intepretación llevada a cabo por un individuo en particular.

De este modo, podemos reconocer a la forma "casa" y sugerir el listado de elementos y funciones que la componen. Y es justamente en este punto en donde encontramos la relación a la que hago referencia. Se trata de buscar en la naturaleza del hombre, en sus necesidades y deseos más escenciales, los items que llenaran ese listado. Es solo a través de esta interpretación que podemos alcanzar la síntesis, construyendo espacios que respondan a estas cuestiones fundamentales, dejando de lado por un momento nuestro preconceptos sobre como deben ser las cosas.

Es posible que la forma, siguiendo esta misma filosofía de diseño también resulte cercana a lo abstracto, careciendo de elementos innecesarios, resaltando las cuestiones centrales. Lo que la construcción realmente es.

viernes, 6 de marzo de 2009

Constitución


¡Ya está disponible una nueva serie de fotos! Estuve realizando una pequeña recorrida por los alrededores de la Plaza de la Constitución, y debo admitir que se trata de un sitio muy interesante. En el centro de la composición se encuentra la plaza en sí, la cual se ve rodeada por las múltiples vías de los medios de transporte que confluyen en este punto.

Las vías del Ferrocarril ex-Roca, de la estacíon terminal de la línea C de subtes, los rulos de la elevada Av. 9 de Julio, se suman a las calles que bordean la manzana y que se ven infestadas por múltiples líneas de colectivos, que cuentan con paradas organizadas en dársenas.

Como podemos ver se trata de un espacio destinado al tránsito, un punto de confluencia, un verdadero nudo urbano, el cual vincula las distintas redes de circulación. Diariamente miles de personas utilizan este dispositivo para alcanzar sus detinos, lo que extrema su condición de espacio público, y da pie a múltiples actividades comerciales.

La plaza en sí, un vacío en el tejido urbano, se constituyó naturalmente por el uso: un sitio a donde se detenían la carretas, un mercado. Fue inaugurada como parque en 1910, por lo que se acerca a su primer centenario. La misma se ve presidida por una iglesia, el típico modelo que tanto se repite en nuestra Ciudad de Buenos Aires, el cual compartimos con múltiples otras de todo latinoamerica, y heredamos de la Europa medieval a través de la colonización.