
La primera vez que leí "Espacio basura" por Rem Koolhaas no lo entendí. Sería por el modo en que está redactado (el libro entero no tiene ni "un punto y aparte"), o porque estaba recién comenzando el primer año de la carrera y aún me faltaban comprender algunas cosas. Lo cierto es que le dí una segunda oportunidad hace no mucho tiempo, logrando por fin una interpretación exitosa.
Si bien su extensión es corta, todas sus oraciones apuntan en un mismo sentido: se intenta reconstruir, apelando a numerosas metáforas y descripciones, el concepto detrás del denominado "espacio basura".
Es difícil de describir en pocas palabras lo que al autor le lleva todo el texto, pero al menos yo pude interpretar que se trata de todos esos lugares que existen alejados del mundo natural, pura y exclusivamente porque podemos crearlos, la teconología nos lo permite. Hijos invenciones tales como el aire acondicionado, las escaleras mecánicas y las placas durlock. Conceptos como el de síntesis o abstracción no tienen lugar en estos espacios que aprovechan nuestra confusión con el fin último del consumo. Se trata de la expresión material del modelo capitalista. Su aspecto es agradable para el visitante que ignora que todo lo que está a la vista no es más que un gran parásito tan solo soportado por una estrcutra gangrenosa, que se cae a pedazos ante la falta absoluta de una idea que la respalde.
Con este concepto aún en mente es que me tocó internarme por trabajo en las entrañas de una nueva mostruosidad, una nueva meca del comercio, que se inaugurará en tan solo unos meses en nuestra Ciudad de Buenos Aires: un flamante shopping, ubicado en la intersección de la Av. General Paz y la autopista Panamericana. Solo puede tomar algunas fotos, intentado documentar mi experiencia. Si bien no son malas, les aseguro que nada se compara a visitar esos espacios no aptos para la vida, de atmósfera húmeda, en penumbras. Una experiencia que sin dudas cambia el modo de ver las cosas.

Esta observacion me hace acordar lo que escribio Heidegger acerca de los lugares y NO LUGARES. Te recomiendo lo leas.
ResponderEliminarAca transcribo algo para ejemplificar:
Según Heidegger, la experiencia liminal podría ser descrita como un espacio entre dos mundos; un terreno potencial que une y a la vez separa dos mundos...
Sugiero aquí que el ‘no-lugar’ es un territorio familiar, pero paradójicamente, es visto como una parte anónima de la cultura: localidades que son reconocidas en relación a su iconografía de abandono. Son lugares que la mayoría de la gente normalmente evita, espacios rotos, zonas urbanas ‘exiliados’, tierras-de-nadie contemporáneas, localizados muchas veces entre áreas industriales abandonadas, aislados por el desarrollo de infraestructura moderna, sitios olvidados a punto de ser recuperados, regenerados, o borrados culturalmente.
Se encuentran estos lugares de intersticio cerca de zonas prohibidas dentro del ambiente urbano, donde el acceso y la propiedad son muchas veces ambiguos o están en disputa. Al caminar por estos no-lugares uno tiene la sensación de que son localidades temporales que han sido creados a través de un proceso vicario de renovación urbana. Yo diría que estos no-lugares actúan como palimpsestos potenciales para una comunidad urbana cada vez más desplazada y enajenada, conmemorando en nuevas formas su paso y proveyendo hasta cierto punto evidencia ‘forense’ sobre los desequilibrios percibidos…
El status del no-lugar, está en su marcado contraste con las nociones culturales más aceptadas asociados con ‘parque’ y ‘campo’. Se podría afirmar que la mayoría de la población hace caso omiso a los no-lugares. Son mayormente vistos como zonas neutrales – zonas que tienen que tolerarse en el viaje al destino “verdadero”, salvo, claro está, que seas un indigente, en cuyo caso estos lugares podrían ofrecer un refugio temporal.
Para dar una definición más espontánea del no-lugar, uno no esperaría encontrar ahí actividades recreacionales….y no hay ahí familias haciendo picnic. Antes bien, uno se ve confrontado con la evidencia antropológica de un agente humano asilvestrado y desencantado, donde uno reconoce que el embrollo contemporáneo del no-lugar no está exento de problemas sociales asociados con uso de drogas, vertedero ilegal de desmonte y escombros, desmantelamiento de carros robados, refugio temporal de desposeídos, drogadictos, ladrones etc."
Hola! Me llamo Ernesto y soy de Barcelona, soy estudiante de arquitectura y tengo un blog de arquitectura, me gustaría que estubiesemos en contactos y así poder ayudarnos poniendos el link del blog en nuestras paginas y todo esto para poder promocionarnos!
ResponderEliminarpor cierto te blog me gusta mucho!
www.arkiidea.blogspot.com
Hola, muy bueno su blog! Yo soy estudiante de arquitectura también, soy del Brazil, tengo un blog pero no tan interesante y trabajado como el suyo! Hasta más o/
ResponderEliminarQuiero ver el analisis de la curuchet....
ResponderEliminary comentar...Abz grande querido
En primer lugar, gracias a todos por los comentarios!
ResponderEliminar-E.G: Estuve ojeando tu blog y me pareció muy bueno! Cuando tenga algo de tiempo lo revisaré más en detalle.
-Murillo: Un gusto ver más gente que puede y se interesa en tener un blog sobre el tema!
-Marce: Las subiré en cuanto tenga un ratito! Abrazo!
Muy interesante el blog. A veces pienso que ya que el espacio basura necesita para funcionar a pleno de un monton de iconografias y recursos (que generen los imaginarios que el mero edificio/estructura no puede transmitir) ajenas a la arquitectura, me pregunto si no se deberia tomar el concepto para bien y aceptarlo como una superacion de la arquitectura. Dado que la arquitectura no puede llegar a todos y el 90% se tiene que conformar con el junkspace, darle la vuelta de tuerca. En cierto aspecto Venturi (en sus versiones teoricas'60 y '00) fue para ese lado y Koolhaas tambien.
ResponderEliminarSaludos
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