
Debo expresar mi total desacuerdo con la colocación de rejas perimetrales en las plazas y parques públicos. Qué sentido puede tener dicho espacio, entendido como un vacío en la trama urbana, si materializamos su contorno y limitamos el modo de circularlo. La sola idea de que al anochecer estos lugares "cierren" como si se tratase de un comercio me parece aberrante. Hoy en día, al circular junto a un área verde, observamos la misma situación espacial que al hacerlo junto a un complejo de torres de lujo: la presencia ineludible de los barrotes de acero, con toda su carga simbólica, encerrando a la naturaleza y privándonos de ella.
Pero la crítica va mucho más allá de lo meramente arquitectónico/urbanísitico. Lo más serio del asunto es el por qué de la colocación de estos elementos. "Es para preservar el espacio público" dirán algunos. La realidad es que se instalan únicamente para que la gente de escasos recursos no duerma o se intale en él. Y este sí que es un error garrafal, de concepto: el esfuerzo de quienes nos gobiernan deberían centrarse en generar políticas que apuntasen a reinsertar socialmente a estas personas, no en arrearlas, como si de ganado se tratase, colocando vallados en los lugares a donde no quiero que accedan. Se trata tan solo de un macabro esfuerzo por negar la realidad.

Es cierto. En Argentina, muchas veces, las cosas se hacen mal... si en una plaza o en un espacio verde, la gente siempre pasa por el pastito porque es un camino más rápido/corto/etc (derivado de la vagancia o la falta de tiempo), en lugar de plantar el pastito de otra forma, siguen plantándolo por donde pasa la gente y ponen un alambre.
ResponderEliminarLo que se hace en lugar de apuntar a resolver las causas, pretenden solucionar los síntomas. Y así los problemas no se solucionan.
Llevando los barrotes a otro lado, los que viven tras rejas son las personas normales (por llamarlas de alguna manera), mientras que los delincuentes y criminales andan sueltos. Como si "los hubiéramos encerrado afuera".
Y la carga simbólica de los barrotes, la separación, el límite, la exclusión, es fuerte. Incluso en el argumento de "la preservación del espacio público", asumimos que la gente es poco cuidadosa, negligente, e incluso dañina. Me pregunto por qué no se pueden cambiar estas actitudes. ¿Por qué no hay un sentido de pertenencia y de propiedad pública? ¿Por qué lo público puede ser violentado o destruido?
En fin... esperemos poder tener una influencia en estos temas.
Saludos.
Es cierto. Tenés razón. Pero aún así, acepto el enrejado. En vista de que las causas subyacentes, los verdaderos problemas no serán resueltos (he aquí mi pesimismo/realismo), entiendo que la manera de cuidar esos lugares sea mediante las rejas.
ResponderEliminarEstá mal? Seguro. Pero es la única "solución" que veo realizable para el problema del cuidado de las plazas en este país gobernado por el cortoplacismo.
El tema pasa justamente por eso, porque no es la única solución, hay otros modos de encarar el problema. Uno de ellos sería generar un espacio público pensando en función de nuestras verdaderas necesidades sociales, que nos hiciese sentir a todos incluídos, que "pertenecemos" como bien dice Ernesto. Suena como una respuesta idílica, pero es posible, de hecho un ejemplo claro es Medellín y su Parque de los Pies Descalzos: en un sector marginal llamado Alpujarra II se llevaron a cabo una serie de obras que mejoraron notablemente el clima social.
ResponderEliminarEntonces podemos ver que el hecho de enrejar una plaza no solo que no soluciona las cosas sino que juega claramente en contra: se insinúa que hay quienes la destruirían si no se la protegiese de ese modo. Esto, desde mi punto de vista, nos subestima a todos como sociedad y puede llegar a generar recentimiento.
Gracias por el aporte a ambos y esperemos poder hacer algo para cambiar las cosas!
Si no me falla mi memoria histórica, o mejor dicho de historia, este modo de "proteger" grandes espacios públicos verdes deviene de Francia, siglo XIX. La lógica no está mal planteada, de día bien temprano se abren puertas y rejas (muchas), cuando por su clima frio puede usarse mas este tipo de espacios; de noche, cuando no queda ni el loro al aire libre y para evitar meter policías por todos lados los cierran. Pero como ocurre desde siempre aquí en el país, no se copia la política de fondo, sino lo que se ve, la apariencia. Y como dicen más arriba, de ningún modo es una solución de base sino ocultar síntomas y tener una mejor apariencia.
ResponderEliminarCreo que la verdadera solución se dice muy fácil pero es responsabilidad de todos e implica tiempo y muchísimo esfuerzo, un cambio de mentalidad, de idiosincrasia... la respuesta es la "cultura" entendido en términos de educación.
Con el permiso de Nicolás W. voy a poner en mi blog un tema similar y hacer links y referencias a este, para expandir el debate, que me resulta muy interesante.
Saludos a todos.
Completamente de acuerdo, si en nuestro país falta algo es educación, de todo tipo y nivel: por un lado la relativa a los valores, al comportamiento en sociedad, el respeto al prójimo y al espacio público; en el otro extremo la académica, fundamental para que podamos crecer como nación.
ResponderEliminarAdelante con el tema! Si para algo existen los blogs es para compartir ideas y debatirlas!
Nicolás, soy un vecino del barrio de Almagro y pasticipo en un colectivo llamado La Oruga (www.laorugaweb.com.ar).
ResponderEliminarHace un tiempo que este tema del espacio público es parte de nuestra lucha constante y justamente una de nuestras actividades es un encuentro de lectura y debate, que este sábado 30 va a tratar la problemática del espacio público.
Me parece que tu mirada puede servir de mucho y mi idea era llevar esto como disparador, pero ahora pienso que sería fantástico que te llegues hasta la plaza donde estamos con La Oruga (México y Jujuy) y vos mismo seas el que nos cuentes esto. Si te interesa hablar leer y pensar un poco la realidad, te esperamos este sábado o cada 15 días alrededor de las 15:30 hs en la plaza.
Muchas gracias por aportar desde este espacio.
Pepo (teseo87@gmail.com)
La Oruga
Colectivo Autónomo de Educación y Recreación Popular